José Clemente OROZCO


José Clemente Orozco nació en Ciudad Guzmán (zapotlán el Grande), Jalisco. A la edad de siete años llegó a esta ciudad donde conoció al grabador José Guadalupe Posada. Posteriormente tomó clases de dibujo en la Academia de San Carlos, también fue estudiante de preparatoria y agricultura en San Jacinto, en 1906 retornó al estudio de las artes.

Durante un periodo de seis años (1910-16), colaboró para la publicación El Hijo del Ahuizote. En esa época realizó su primera exposición individual en la Librería Biblos. En 1914 formó parte del grupo de ilustradores de La vanguardia de Orizaba. Realizó obras en óleo y en acuarela así como una serie de dibujos sobre la Revolución Mexicana. En 1915 pintó su primer cuadro de grandes dimensiones, luego realizó tableros para el patio de la Escuela Nacional Preparatoria.

Omnisciencia, mural pintado en la Casa de los Azulejos (Sanborns, Madero, Antigua Casa de los Condes de Orizaba), en 1925. En la Escuela Industrial de Orizaba, se encuentra un mural de Orozco, realizado en 1926 año en que inició sus trabajos de litografía.

Entre 1927 y 1934 pintó en Nueva York una serie de obras en las que trataba el carácter mecánico y deshumanizado de la sociedad neoyorquina. Prometeo, mural pintado en Pomona College, Claremont, en 1930. Realizó varios murales con en la New School for Social Research de Nueva York, estos trabajos y otros fueron resueltos conforme a las teorías de la simetría dinámica. Orozco en su autobiografía relata que estos murales tenían la característica especial de estar construídos de acuerdo con los principios geométricos estéticos de Jay Hambidge, investigador de los ritmos esturcturales del Partenón de los Templos de Apolo en Arcadia, el de Zeus en Olimpia, de Egina y Sunimum y de los vasos griegos.

A su regreso, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, pintó el mural Katharsis. En la Ciudad de Guadalajara realizo tres de sus obras más importantes: Los murales del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, los del Palacio de Gobierno y los de la Capilla del Hospicio Cabañas. Realizó cincuenta y tres frescos, en la cúpula con un diámetro de 9.30 Mts. por 27.13 Mts. del piso hasta el punto mas alto, Orozco pintó su famosa obra conocida como El hombre de fuego, Prometeo o El hombre en llamas.

En 1940 pintó la biblioteca Gabino Ortiz de Jiquilpan, luego viajó a Nueva York y realizaó en el Museo de Arte Moderno, seis tableros transportables titulados Dive bomber. En 1941 concluyó los murales en la Suprema Corte de Justicia de la Ciudad de México. De 1942 a 1944, realizó los murales de la Iglesia del Hospital de Jesús en México, en esta época también trabajo la pintura de caballete, el grabado y escenografías para ballet. El premio Nacional de Artes le fue otorgado el año de 1946. En la Escuela Nacional de Maestros, pintó el teatro al aire libre, con la técnica silicatos de etilo y aplicaciones metálicas, el vestíbulo del edificio lo pintó al fresco. Otras instituciones culturales cuentan con obra de Orozco

Sobre la obra de Orozco existen extensos estudios y ensayos realizados por destacados historiadores y críticos de arte, sobresale el del maestro Antonio Rodríguez, publicado por la SEP y traducido a varios idiomas.


Lo anterior es solo un ejemplo del material recopilado en el Directorio de las Artes Plásticas.

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